Lovelock, James
CIENCIA (NF). Ecología
CIENCIA (NF). Filosofía de la ciencia Febrero 1993 Metatemas MT 29 ISBN: 978-84-7223-646-2 280 pág. 16,35 € (IVA no incluido) |
SINOPSIS
Gaia, la diosa griega, era la madre tierra para los antiguos. James Lovelock, en cambio, reemplaza aquí el mito por la ciencia.
Exponiendo los últimos descubrimientos en geología, geoquímica, biología evolutiva y climatología y aportando su propia investigación en este terreno, nos ofrece una nueva síntesis científica en armonía con la concepción griega de que la Tierra es un todo viviente, coherente, autorregulador y autocambiante, una especie de inmenso organismo vivo que se extiende desde el mismo corazón ardiente de la Tierra hasta la atmósfera exterior.
En 1979, Lovelok esbozó por primera vez esta teoría en Gaia : una nueva visión de la Tierra, La polémica enfrentó inmediatamente a los científicos, que tendieron a marginarla. Pero, en menos de diez años, se convirtió en tema prioritario entre científicos de distintas disciplinas.
En Las edades de Gaia, Lovelock pone a punto su teoría y adelanta hipótesis provocadoras. El efecto invernadero, la desforestación, las lluvias ácidas, los agujeros en la ozonosfera, la energía nuclear y la actividad del hombre en la biosfera son tan sólo algunos de los conflictos con los que Lovelock se enfrenta en este libro que nos habla de la Tierra y de nuestro futuro en ella desde una perspectiva para nosotros, hoy, absolutamente fascinante.
James E. Lovelock nació en 1919. Se graduó en 1941 por la Manchester University y se doctoró en medicina en 1948 por la London School of Hygiene and Tropical Medicine. Trabajó durante casi 20 años en el National Institute for Medical Research de Londres. En 1961, después de enseñar en las universidades norteamericanas de Yale y Harvard, fue invitado por la NASA para colaborar en el proyecto Surveyor. Fue durante este período, mientras experimentaba una nueva manera de detectar vida, cuando empezó a elaborar su teoría Gaia. Tras abandonar Estados Unidos, se instaló como «científico independiente», según su propia expresión, en el campo de Cornualles, en un laboratorio propio, donde sigue investigando, patentando inventos y escribiendo libros y trabajos científicos para revistas especializadas.