Una nueva novela de Luis Landero siempre es una fiesta.
Pero, con El guitarrista, los lectores percibirán una inflexión, tal vez
un nuevo registro, en su trayectoria literaria, lo cual, ya de por sí, reserva
alguna grata sorpresa añadida a la calidad y gratificación que nos tiene
acostumbrados: la coincidencia inicial que acerca de un modo asombroso el autor
al narrador que cuenta, desde la madurez, sus años de formación.
Emilio, un
adolescente obligado a trabajar por las mañanas como aprendiz de mecánico en un
lóbrego taller y a estudiar por las tardes en una academia, vive esos años
decisivos como «un laberinto de instantes, de promesas» en sus encuentros con
los tipos a los que su madre alquila una habitación. Pero, un día, aparece su
primo Raimundo, que vuelve de París
y le cuenta sus éxitos como guitarrista
de flamenco. Emilio se deja
arrastrar por el señuelo de la vida bohemia que éste le promete y aprende a
tocar la guitarra con la esperanza, que no la convicción, de escapar del taller
y las clases. Lo que no puede imaginar es que su recién adquirida pericia con
las cuerdas le pondrá en contacto con la mujer de su patrón, Adriana, una joven despampanante y
extrañamente fatal, a quien se ve obligado a dar clases de guitarra. Emilio intuye que su vida puede caer en
una trampa aún más traicionera que la del propio taller, pero gustoso acepta
por una vez el reto que se le presenta.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Luis Landero nació en Alburquerque (Badajoz) en 1948. Licenciado en filología hispánica por la Universidad Complutense, ha sido profesor de literatura en la Escuela de Arte Dramático de Madrid, y profesor invitado en la Universidad de Yale (Estados Unidos). Se dio a conocer con Juegos de la edad tardía en 1989 (Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa 1990), novela a la que siguieron Caballeros de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1998), El guitarrista (2002) y Hoy, Júpiter (2007), ganadora esta última del XIV Premio Arcebispo Juan de San Clemente. Es también un inspirado ensayista literario, autor de Entre líneas: el cuento o la vida (2000) y ¿Cómo le corto el pelo, caballero? (2004). Traducido a numerosas lenguas, se ha convertido ya en uno de los más destacados narradores españoles de las últimas décadas: «un valor seguro» (Ricardo Senabre), «uno de los mejores novelistas españoles de las últimas décadas» (Fernando Valls), «un escritor necesario» (Rafael Conte).