La euforia perpetua rastrea la extraña transformación
que ha sufrido la idea de felicidad.
Si en la antigua Grecia la eudaimonia tenía que ver ante todo
con la negatividad (la ausencia de dolor, el trabajado dominio de sí y la
superación de las pasiones) y para el cristianismo fue siempre un asunto del
más allá, Bruckner se pregunta cómo
semejante concepción ha podido degenerar en la trivialidad contemporánea que
nos presenta, pongamos por caso, la publicidad o ese budismo difuso de tan
buena fama. En efecto, desde la Revolución francesa en adelante, y más aún
desde el Mayo del 68, se ha difundido una suerte de compulsión casi enfermiza
por la felicidad a cualquier precio,
hasta el punto de que empieza a surgir una nueva clase de marginación: la de
los que sufren. Sensible como pocos a las nuevas patologías sociales, Bruckner no sólo hace un repaso a la
reciente historia cultural europea, sino que desmenuza valientemente los
lugares comunes del hombre moderno. Contra el deber de ser feliz, he aquí una apología de la vieja idea de la dicha de saber vivir.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Le Monde
"Pascal Bruckner (...) pertenece a la gran tradición de los moralistas franceses. No hay que perdérselo."
Roland Jaccard
Valeurs Actuelle
"Cómo una consigna emancipatoria se ha transformado en dogma colectivo, en el nuevo opio del pueblo (...), he aquí lo que se propone explicar Pascal Bruckner en un nuevo ensayo cuya lectura nunca se recomendará lo suficiente."
Bruno de Cessole
, Le Journal du Dimanche
"La euforia perpetua es un hermoso ensayo. Alerta, corrosivo, brillante. Y -de ahí procede sin duda la sorpresa- tejido al hilo de la emoción pura."
Marie-Laure Delorme
Dernières Nouvelles d'Alsace
"Este chispeante ensayo nos invita a volver a pensar nuestra relación con la felicidad. Indispen-
sable."
François Busnel
Juan Alemany
Un buen resumen de un libro que toca un tema de actualidad, la felicidad de unos a costa de otros.
27/11/2002 · Calvia
Pascal
Bruckner, novelista y filósofo francés, nació en París en 1948.
Colaborador habitual de le nouvel
observateur, ha publicado una quincena de obras desde 1975. Una de sus
novelas, lunas de hiel, fue
adaptada para el cine por el director Roman Polanski. En 1995 obtuvo el Premio
Medicis de ensayo por su obra la
tentación de la inocencia y en 1997 el Premio Renaudot por su novela los ladrones de belleza (Andanzas 351).
En el año 2000, Tusquets Editores publicó su anterior ensayo, la euforia perpetua (Ensayo 47). Tras
tantos libros de economistas que se internan sin contemplaciones en los
terrenos de la política, la justicia y el derecho, bruckner, con miseria
de la prosperidad, ofrece por fin al lector un libro que pone a la
economía en el lugar —secundario— que le corresponde.