Bobby Platt
, un hombre de treinta y un años con la mentalidad de un niño asustado, decide escapar de casa. Deja atrás la tienda que regentó su madre hasta poco antes de morir, y al señor De Winter, un padrastro codicioso y siniestro con el que ha vivido aterrorizado. En su huida precipitada, Bobby encuentra casualmente al señor Summers, un excéntrico y misterioso hombrecillo que vive como un ermitaño en una cabaña del bosque y que se dedica a enterrar los animales pequeños arrollados por los automovilistas en las carreteras. Con él compartirá no sólo su amor a todo tipo de criaturas, sino también sus deseos de venganza de viejos abusos y humillaciones.Esta conmovedora historia, de la que se desprende una alegoría del mundo contemporáneo y de la sempiterna batalla entre el bien y el mal, obsesionó durante varios años al director de cine Jeremy Thomas, quien finalmente la ha llevado a la pantalla en la película del mismo título protagonizada por John Hurt y Christian Bale.
Walker Hamilton
nació en 1934 en Airdrie, Lanarkshire, en el seno de una familia escocesa de mineros. Dejó la escuela a los quince años y a partir de entonces trabajó en toda clase de oficios : en la construcción, en tareas del campo, en una cervecería, de mecánico…A principios de los años sesenta se trasladó con su mujer a Cornualles, donde vivió en la penuria cerca de la playa mientras escribía su primera novela y varios relatos cortos, que no consiguió publicar. Cuando finalmente, en 1968, Victor Gollancz publica su segunda novela, Todos los animales pequeños, la obra fue aclamada por la crítica : «Un libro tremendamente conmovedor», en opinión de Roald Dahl ; «irresistible, original…aterradora», según Times Saturday Review, «una pequeña obra maestra sobre la compasión y la simplicidad», a juicio del crítico del Daily Telegraph. Lamentablemente, Walker Hamilton, de constitución enfermiza, murió en febrero de 1969, a los treinta y cuatro años, dejando una última obra,
A Dragon´s Life
, que fue publicada de manera póstuma en 1970.