Cuando en el verano de
1996 se publicó Tierra firme, no tardó en colocarse entre los
títulos más vendidos en Alemania, lo cual no debería extrañar pues Markus
Werner, con cinco novelas en su haber, es considerado por la crítica como
uno de los escritores contemporáneos en lengua alemana más originales y de
mayor talento.
Julia ha terminado sus
estudios con éxito y, de repente, se encuentra desorientada, quiere partir pero
no sabe adónde, se aísla en su casa, no quiere saber nada de nadie. Hasta que
un día llama por teléfono Kaspar, su padre, quien, aquejado a su vez de
una extraña apatía, le pide que vaya a verlo. Julia acude a pesar de que
apenas le conoce, pues a lo largo de su vida se han visto en contadas
ocasiones, y, a partir de ese encuentro y de otros que le sucederán, le son
revelados episodios de su vida que jamás le habían permitido conocer: la
desigual relación de sus padres, la muerte prematura de Lena, su madre,
y cómo la engendraron accidentalmente… Poco a poco un renovado soplo de ánimo
va invadiendo la vida de Julia. De pronto siente la urgencia de aclarar
su extraña relación amorosa con Josef y de comprenderse a sí misma y a
su padre. Tras moverse en las arenas movedizas de su desencanto, decide irse a
Italia en busca de «tierra firme».
Werner traza con maestría la
trayectoria de dos personas que se encuentran bloqueadas en una encrucijada y
que necesitan el uno del otro para poder pisar firme y encontrar su lugar en el
mundo.
Markus Werner nació en 1944 en Eschlikon, Suiza. Estudió en Zurich y actualmente vive en Opfertshofen. Fue profesor de instituto hasta que, en 1990, decidió dedicarse por entero a escribir. Aparte de Tierra firme, es autor de Zündels Abgang (1984), Froschnacht (1985), Die kalte Schulter (1989) y Hasta pronto (1992), recientemente traducida al español. Ha sido galardonado con diversos premios, entre los que destacan el Georg-Fischer-Preis de la ciudad de Schaffhausen, 1986; el Alemannischer Literaturpreis, 1990; el Thomas-Valentin-Literaturpreis de la ciudad de Lippstadt, 1993; el Prix Littéraire Lipp, París, 1995 y el Internationaler Bodensee-Kulturpreis für Literatur, 1995.