Cuando parecía
que la vida de Louis y Angel,
los amigos del ex policía Charlie Parker, había alcanzado cierta paz y estabilidad,
surgen de pronto sombras de su turbio
pasado deseosas de saldar cuentas pendientes. No cabe duda de que alguien quiere atentar contra sus vidas. Y, en esta ocasión, prefieren dejar al margen a Parker, que ha perdido su licencia
de investigador privado y el permiso
de armas y se gana la vida de camarero
en un bar. A Louis no le
queda más remedio que volver a ponerse en contacto con su viejo mentor, el enigmático Gabriel.... A los quince
años, Louis estaba al borde del abismo: había vengado la muerte de su madre
y, acusado de asesinato, se
encontraba en pleno interrogatorio cuando apareció Gabriel y le ofreció una vía de escape: formar parte de los
temibles Hombres de
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Sobre Los atormentados
Los únicos escritores actuales de novela
negra que me provocan insomnio la noche anterior a que se publique su última entrega,
la inaplazable necesidad de zampármelos de un tirón, se llaman James Ellroy y John Connolly... El enganche con ellos será a perpetuidad.
Carlos Boyero, El País
Connolly es distinguido como uno de los mejores. En esta novela es especialmente realista y hace una dura denuncia social.
Lilian Neuman, La Vanguardia
Su mayor originalidad está en el intento de presentarnos la realidad del mundo desde una doble perspectiva para mejorar su posibilidad de comprensión: el lado visible, los datos y hechos a la vista del lector; y la cara invisible, vinculada a la violencia larvada de fuerzas ocultas, sombrías y paranormales, que están ahí aunque no las veamos y componen un ingrediente más de las emociones que sacuden el corazón humano.
Fernando Martínez Laínez, Abc de las artes y las letras
La venganza, la redención, la reparación,
la necesidad de enfrentarse al mal... La convivencia de vivos y muertos, la presencia
de estos últimos en la vida de quienes les conocieron... Estos asuntos y el poderoso estilo literario de Connolly convierten sus novelas
en una más que gratificante experiencia.
Leer
Connolly da una lección de dominio narrativo que hiela el espinazo.
Dani Laudo, El Periódico