Una joven de trece años es seducida
por su tío mayor, hombre casado y con hijos. La relación incestuosa comienza a
gestarse y, durante años, ella goza y padece al mismo tiempo esos encuentros y
caricias que suben paulatinamente de intensidad. Su placer no es tanto físico
sino psicológico: a través de esa experiencia trasgresora ella da sentido y
consistencia a su visión crítica de las relaciones familiares y el tejido
social que las arropa. No obstante, siendo una mujer madura, años después de la
ruptura, con el tío convertido en respetable y viejo ex diplomático, ella
decide revelar por primera vez el secreto a su madre y tiempo después a la
esposa de su tío. Su madre entiende entonces muchos indicios a los que reconoce
que debió haber prestado mayor atención. Su actitud parece confirmar una de las
líneas argumentales más crudas de esta historia: «Lo saben todas las familias
decentes: las niñas no tienen importancia.»
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Recibió el
Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 1995 por Cuentos para ciclistas y jinetes, el Premio Nacional de Ensayo
Literario 1996 por Borges y Escher y
el Premio Nacional de Traducción Literaria por La música del desierto, de William Carlos Williams, realizada en
colaboración con Miriam Moscona. Realizó también la traducción de una antología
del poeta caribeño Kamau Brathwaite, en colaboración Christopher Winks.
Actualmente es profesora investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad
de México. Sus cuentos y ensayos se han publicado en revistas, suplementos,
antologías y libros colectivos.
El lenguaje de las orquídeas es su
primera novela. Con ésta la autora desentraña y revela los sinuosos y convulsos
laberintos de las relaciones fraternales, los secretos de familia que a veces
conviene callar.