Con El largo viaje, Jorge Semprún rompía un largo silencio: en 1945, tras ser liberado
del campo de concentración de Buchenwald, obligado a escoger entre contar o
vivir, entre la escritura o la vida,
eligió vivir. Sin embargo, durante casi veinte años, fue madurando su
experiencia concentracionaria: ¿cómo contar lo inenarrable? Por fin, en 1963,
publicó en Francia El largo viaje (merecedor en 1964 del Premio Formentor y del Prix
de la Résistance): había hallado el modo de escribir el largo camino hacia el horror. Rescatamos, pues, un libro mítico
e indispensable en la lucha del hombre contra el olvido.
Corre el año 1943. En un angosto vagón de mercancías
precintado, ciento veinte deportados cruzan las tierras francesas camino del
campo de concentración. Es un viaje claustrofóbico, vejatorio: los cuerpos
hacinados caen de agotamiento, uno pierde la cuenta de los días que lleva allí,
y ni siquiera sabe dónde ni cuándo acabará. Y, no obstante, a veces, una simple
palabra que pronuncia un compañero despierta toda clase de recuerdos, apenas lo
único que queda en esos momentos. Así, mediante saltos al pasado, pero también
al futuro, Semprún traza con
magistral prosa los itinerarios de esas vidas atrapadas (algunas truncas para
siempre, otras milagrosamente preservadas) por el torbellino fatal de la
historia.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Sobre Veinte años y un día: «Una novela de verdad, auténtica. . . Una compleja y fascinante historia.»
Rafael Conte, El País
Sobre Veinte años y un día: «Retrato certero de la España franquista repleta de personajes reales y de historias que también lo son. Y ya se sabe que cuando la vida fecunda una novela, la novela está viva. Y si es vida pensada, nada que añadir.»
Martín López-Vega, El Cultural de El Mundo
Sobre Veinte años y un día: «El resultado es una dinámica novela histórica. . . de aventuras, de pasiones desbordadas, de ingenio y de humor.»
J.A. Masoliver Ródenas, Culturas de La Vanguardia
Sobre Veinte años y un día: «Porque son muchas las virtudes de esta novela, pero sobre todo la de mantener al lector atento, sin despegarse de la página, porque el libro envuelve, atrapa.»
Luis de la Peña, La Razón
Sobre Veinte años y un día: «Irradia un extraño magnetismo, una seducción estética, una fuerza tranquila.»
Francesc-Marc Álvaro, Magazine de La Vanguardia
Sobre Veinte años y un día: «Intensa, intrigante, pasional, comprometida y erótica. . .»
Cambio 16
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Jorge Semprún nació en Madrid en 1923 y falleció en París el 7 de junio de 2011. El estallido de la guerra civil obligó a su familia a refugiarse en Francia y dirigirse a La Haya, donde su padre trabajaba al servicio de la República. Se instaló en París en 1939 y, comprometido ya con el comunismo, luchó en la Resistencia contra la ocupación alemana. Fue apresado en 1943 y deportado al campo de concentración de Buchenwald, una experiencia que marcaría su obra literaria y su compromiso político. Tras su liberación, en 1945, se convirtió en un miembro destacado del Partido Comunista español en el exilio y, bajo el alias de Federico Sánchez, en un activo agente clandestino en la España franquista. Por sus discrepancias con la línea oficial, en 1964 fue expulsado del partido. Entre 1988 y 1991 fue ministro de Cultura en el gobierno de Felipe González. Su obra literaria, de hondas raíces autobiográficas, ha merecido, entre otros, los premios Formentor (1964), Planeta (1977), Fémina (1969 y 1994), el Premio de la Paz de los libreros alemanes (1994), el Jerusalén (1997), el Premio Nonino (1999), la medalla Goethe (2003), el Fundación Lara (2003), el Annetje Fels-Kupferschmidt (2006) y el Terenci Moix (2010).
Jorge Semprún falleció el 7 de junio de 2011, en su residencia de París, a los 87 años de edad.