Una nueva novela de Luis Landero siempre es una fiesta.
Pero, con El guitarrista, los lectores percibirán una inflexión, tal vez
un nuevo registro, en su trayectoria literaria, lo cual, ya de por sí, reserva
alguna grata sorpresa añadida a la calidad y gratificación que nos tiene
acostumbrados: la coincidencia inicial que acerca de un modo asombroso el autor
al narrador que cuenta, desde la madurez, sus años de formación.
Emilio, un
adolescente obligado a trabajar por las mañanas como aprendiz de mecánico en un
lóbrego taller y a estudiar por las tardes en una academia, vive esos años
decisivos como «un laberinto de instantes, de promesas» en sus encuentros con
los tipos a los que su madre alquila una habitación. Pero, un día, aparece su
primo Raimundo, que vuelve de París
y le cuenta sus éxitos como guitarrista
de flamenco. Emilio se deja
arrastrar por el señuelo de la vida bohemia que éste le promete y aprende a
tocar la guitarra con la esperanza, que no la convicción, de escapar del taller
y las clases. Lo que no puede imaginar es que su recién adquirida pericia con
las cuerdas le pondrá en contacto con la mujer de su patrón, Adriana, una joven despampanante y
extrañamente fatal, a quien se ve obligado a dar clases de guitarra. Emilio intuye que su vida puede caer en
una trampa aún más traicionera que la del propio taller, pero gustoso acepta
por una vez el reto que se le presenta.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Sobre El mágico aprendiz
«Una serie de personajes, episodios y estampas tan cómicos como grotescos, terminan construyendo un fresco total que podría ser sólo caricaturesco si no fuera por la honda ternura y delicadeza que impregna la prosa del escritor, su humor cervantino y la sabiduría casi campesina que se respira siempre en su actitud ante el mundo.»
Rafael Conte
Sobre El mágico aprendiz
«En cada una de sus novelas Luis Landero ha creado memorables antihéroes. (...) En El mágico aprendiz los personajes parecen salidos del Berlanga de Plácido o del Ferreri de El pisito. Desvalidos perdedores y pícaros ineptos, seres patéticos y sin embargo entrañables, retratados con ternura y un humor muy efectivo. (...) En unos tiempos de lamentable confusión entre literatura y marketing, entre verdaderos publicistas de sí mismos, da gusto leer a un autor que escribe con tanta honestidad, pasión y amor por la literatura. (...) Una novela de altísima calidad, inteligente y admirablemente escrita.»
Mauricio Bach
Sobre El mágico aprendiz
El mágico aprendiz es una novela excelentemente escrita, con un lenguaje rico y lleno de matices. (...) Vale la pena leerla, Landero es un valor seguro.»
Ricardo Senabre
Sobre Entre líneas: el cuento o la vida
«Una incondicional proclamación de fe en el poder redentor de lo imaginario sustenta todo este ameno ensayo. (...) Un alegato contra la barbarie y a favor de la cultura. Interesante para cualquiera, hará las delicias de los muchos lectores que ha tenido el autor extremeño. A mí me ha producido uno de los efectos más positivos que caben: me ha sabido a poco.»
Santos Sanz Villanueva
Sobre Entre líneas: el cuento o la vida
«No se ha destacado lo suficiente que Landero, pese a ser un triunfador al nuevo estilo de nuestro postmoderno mercado, poco o nada tiene que ver con él. (...) Es un creador sabio e inseguro, discreto, solitario, riguroso: un escritor necesario.»
Rafael Conte
Sobre Entre líneas: el cuento o la vida
«Un inteligente juego literario, además de un experimento novelesco a la manera unamuniana que, a la vez, arroja luz sobre el proceso de sus creaciones anteriores.»
Ricardo Senabre
Sobre Entre líneas: el cuento o la vida
«De alguien que mima tanto las palabras y reparte imaginación novelesca a raudales como Luis Landero no se podía esperar menos que este delicado, cariñoso y humildemente sentido homenaje a la magia de la ficción.»
Antonio Lozano
María Tena
Efectivamente una nueva inflexión en un estilo magistral. Poesía, levedad, sugestión, una narración de una fuerza definitiva.
Enhorabuena por ser sus editores.
14/03/2002 · Madrid
Prudencio Salces
No sólo cada uno de los libros de Luis Landero supera al anterior (¡cuánto gocé y divulqué "El mágico aprendí"!), sino que, en efecto, vuelve uno a reafirmarse en que éste es el escritor más honesto, moderno y convincente de cuantos conozco. Además, y lo más digno, es su actitud sin poses extraliterarias.
"El Guitarrista" no solamente lo releo con gusto, sino también como aprendizaje estético, cuya ética, por demás, nos redime a los lectores de tanta bisutería escrita contra calendario.
Mi enhorabuena, Luis, y muchas gracias por tu talento.
Prudencio Salces
15/03/2002 · Montalbán de Córdoba
Rafael Orihuel
Esta misma mañana terminé de leer El Guitarrista y aún estoy bajo los efectos de esa obra redonda y vital, destinada a ser un clásico.Con qué sencillez -y aparente facilidad- entrelaza Landero literatura y vida. Yo ya sueño con el momento en que, cuando pase algún tiempo, vuelva a ella, y, como ocurre con los clásicos, aún sea capaz de obtener mayores gozos.Gracias, Don Luis.
29/05/2002 · Benicàssim
Alejandro del Rosario Urbín
Una novela agradable y fácil de leer. ¿Hay algo peor que no tener tiempo para perder cuando uno es joven?
04/12/2002 · Las Palmas de Gran Canaria
Luis Landero nació en Alburquerque (Badajoz) en 1948. Licenciado en filología hispánica por la Universidad Complutense, ha sido profesor de literatura en la Escuela de Arte Dramático de Madrid, y profesor invitado en la Universidad de Yale (Estados Unidos). Se dio a conocer con Juegos de la edad tardía en 1989 (Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa 1990), novela a la que siguieron Caballeros de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1998), El guitarrista (2002) y Hoy, Júpiter (2007), ganadora esta última del XIV Premio Arcebispo Juan de San Clemente. Es también un inspirado ensayista literario, autor de Entre líneas: el cuento o la vida (2000) y ¿Cómo le corto el pelo, caballero? (2004). Traducido a numerosas lenguas, se ha convertido ya en uno de los más destacados narradores españoles de las últimas décadas: «un valor seguro» (Ricardo Senabre), «uno de los mejores novelistas españoles de las últimas décadas» (Fernando Valls), «un escritor necesario» (Rafael Conte).