Sinopsis
Una novelista que ha abandonado su carrera de escritora rastrea un historia real sucedida en los últimos días de la Guerra Civil: El escritor y falangista Rafael Sánchez Mazas fue fusilado junto a otros cincuenta prisioneros, pero logró huir por el bosque y esconderse bajo la lluvia. Al parecer un soldado de los que peinaban la zona en su busca lo encontró, pero le dejó escapar. La escritora recompone las piezas de esta historia, plagada de contradicciones y personajes enigmáticos. En su búsqueda, sin saberlo, no sólo persigue encontrar la verdad, sino encontrarse a sí misma.
David Trueba presenta "Soldados de Salamina"
"Soldados de Salamina", su adaptación de la novela homónima de
Javier Cercas, llegará a los cines este viernes.
Madrid, 18 (Europa Press).
David Trueba verá como su tercera película como director llega a los cines
este viernes. Muchos consideran que "Soldados de Salamina", adaptación
cinematográfica de la novela homónima de Javier Cercas, protagonizada por
Ariadna Gil, Ramón Fontserè, María Botto, Diego Luna y Joan Dalmau, entre
otros, es su obra más madura. "Intuyo lejos el dominio del oficio y la
madurez profesional", aseguró por su parte el también responsable de
"La buena vida" y "Obra maestra".
En este sentido, el hermano pequeño de Fernando Trueba aseguró que nunca ha
pensado que una película era una más. "En todas dejas una parte de ti,
y siempre tengo la misma sensación de que no haré más, y eso me hace seguir",
añadió un cineasta que no sintió miedo a la hora de adaptar la novela de su
amigo Cercas porque considera que este trabajo "es bueno para esforzarte
más, es un aliciente, y no deja que te relajes".
Trueba leyó la novela de Cercas antes de que ésta llegara a las librerías
y pensó que había una película, aunque en ningún momento se planteó que la
haría él. "A los meses, se surgió la posibilidad de que la dirigiera
yo, y me propuse demostrar que se podía hacer y que las emociones podían seguir
allí", recordó un realizador que estaba convencido de que se podía hacer
"una adaptación interesante, no común, en términos más sugerentes".
De esta forma, Trueba, con "la transformación de algo que no estaba pensado
para el cine", ha aprendido más de lo que esperaba. "Mi posición
de novelista ha enriquecido mucho la adaptación y el trato con Cercas, que
me ha tratado con cariño y sensibilidad, mientras que yo he hecho todo lo
posible para no herir su sensibilidad", contó un director que con esta
relación ha intentado acabar "con el mito de que el único autor adaptable
es el que está muerto".
Cercas y su falta de ego.
"Javier me dio una lección de ausencia de ego al decirme al principio
del proyecto que lo que era bueno para mí era bueno para él. Al principio
no le entendí, pero luego me di cuenta de que es verdad, porque el libro y
la adaptación cinematográfica tienen que convivir, tener complicidad, no vivir
en guerra", prosiguió Trueba, para quien está muy claro que "una
mala película nunca mata un libro, que siempre permanece".
Este director ha realizado en "Soldados de Salamina" la mezcla de
varios "cosas" que se habían intentado antes. "La película
cuenta una historia real, utilizando personajes reales, y jugando con la ficción;
pero sólo se podía hacer sí los personajes y los lugares reales eran cinematográficos.
Habían pasado 60 años por encima de ambos, y estaban allí", apuntó Trueba,
quien sabía muy bien que en su tercer largometraje "la realidad y la
ficción no se tenían que pelear".
Sobre el cambio de sexo del protagonista de la novela de Cercas, este realizador
reconoció que fue una elección personal que no estaba desde el principio.
"La mirada de una mujer me parecía mejor, aunque me podía equivocar",
señaló Trueba, a la vez que recordó que fue el propio novelista el que le
dio, sin darse cuenta, al asegurarle que el personaje del libro era inventado,
las claves para este cambio.
Asimismo, indicó que se decidió por Ariadna Gil, su compañera sentimental
y con quien ya trabajó en "obra maestra", porque ésta, a la hora
de crear personajes, "transmite inteligencia y autoridad sentimental".
"Ariadna vende la castración de la mujer moderna", añadió Trueba,
quien contó que cuando la actriz --"que no es una inquisidora del maquillaje
y la fotografía"-- se enteró de que daría vida a Lola Cercas le dijo:
"Me vas a hundir, no hay nada de "glamour"".
Trabajar con Ariadna Gil.
En esta misma línea, reconoció que trabajar con su pareja sentimental facilita
la complicidad, pero también puede traer problemas. "Fue un trabajo muy
intenso porque Ariadna conoce mis limitaciones, mis inseguridades y mis dudas,
pero no hubo problemas porque en la base de todo está la admiración y que
ella es muy exigente con su trabajo", afirmó Trueba, a la vez que matizó
que "la falta de comprensión durante el rodaje podría acabar con la pareja".
En cuanto a la actualidad que cobra "Soldados de Salamina" ante
la posibilidad de un conflicto en Irak, este realizador recordó su preocupación
durante el rodaje del filme. "Cuando esta rodando la película me di cuenta
de que estaba haciendo algo ajeno ha todo lo que estaba sucediendo en la industria,
ya que en ese momento se estrenó la comedia musical "El otro lado de
la cama"; y ahora la guerra es un tema sobre el que queremos reflexionar
todos", indicó.
Por otra parte, Trueba fue muy claro a la hora de hablar de los espectadores
a los que va dirigida la producción de Lola Films y Fernando Trueba P.C.:
"La película es para el espectador, aunque el lector no está descartado,
no tiene porque sentirse excluidos. La pueden ver los espectadores que no
hayan leído la novela y los que sí, que pueden encontrar una lectura propia
y personal", señaló.
Llegar a la gente.
Asimismo, manifestó que hay "expectativas" ante el estreno de "Soldados
de Salamina", pero apostilló que todo su equipo sabe "que no congregará
masas a la puerta de los cines". "Lo que uno quiere es que su trabajo
toque a la gente, que les haga discutir y debatir", apuntó Trueba, quien
reconoció que épocas de crisis como la que ahora atraviesa el cine español
"se espera que más películas levanten los números".
"El cine español no existe, es un ente amorfo", sentenció Trueba,
quien cree la situación de crisis de la industria cinematográfica es "algo
sutil" que se debe tratar de otra forma en los medios de comunicación,
a la vez que afirmó que "es un mito que las producciones nacionales estén
cubiertas económicamente antes de estrenarse".
Finalmente, este realizador, que se pliega a las historias que cuenta y que
no se definiría como director ni como escritor, "sino como alguien que
hace cosas, anunció que está trabajando en una nueva novela. "No soy
un cineasta en busca de una historia que hacer", concluyó Trueba, consciente
de que "Obra maestra" era "una rareza que dejó descolocado
al espectador".



El jurado del VII PREMIO TUSQUETS EDITORES DE NOVELA, presidido por Juan Marsé, integrado por Almudena Grandes, Juan Gabriel Vásquez, Rafael Reig y, en representación de la editorial, Beatriz de Moura, acordó por mayoría otorgar el premio a la obra Años lentos, de Fernando Aramburu (presentada con el seudónimo de Río Lippe).

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