John Connolly posee todas las cualidades con las
que cualquier editor sueña a la hora de dar a conocer a un autor: una primera
novela que conmociona, una historia terrorífica muy bien tramada, personajes
sólidos y complejos (que además aparecerán en otras entregas), una aguda visión
de la sociedad y un gran talento y fuste literarios. Éste es, ni más ni menos,
el caso de Todo lo que muere y del escritor irlandés Connolly. Que se preparen los adictos a la buena novela policíaca.



